En 2023 se inauguró una gran planta de celulosa en la región central de Uruguay. La tercera de su tipo y con capacidad de producir más de 2 millones de toneladas de celulosa de eucaliptus al año, requirió una inversión de casi 3.500 millones de dólares.
El proyecto, además de la planta, incluyó la construcción de una terminal especializada en el puerto, la reconstrucción de la mayor vía de tren del país y diversas iniciativas que han fomentado el desarrollo de un ecosistema de negocios de mucha importancia. Estos cambios se remontan a más de treinta años atrás, cuando se sentaron las bases para el desarrollo silvícola a través de una ley que ha transformado radicalmente la matriz productiva de Uruguay. Hoy se cuenta con más de un millón de hectáreas plantadas, y el sector es responsable de más del 3,5% del PIB nacional.
La empresa responsable, UPM, afirma que su planta es "una de las más competitivas y sostenibles a nivel mundial". Sin embargo, su implementación no está exenta de críticas; se cuestiona especialmente el alto impacto sobre los recursos naturales, agua, suelos y cambios en coberturas. En este contexto el estudio objetivo de los cambios en el territorio adquiere una importancia particular.
Este trabajo se centra en generar cartografías que representen y cuantifiquen esos cambios en entorno a la planta. Para llevarlo a cabo se procesaron datos de diversas fuentes, principalmente imágenes satelitales y datos catastrales, utilizando varias tecnologías y aplicaciones.
Este detallado estudio fue realizado por Cecilia González y Silvia Rodríguez como proyecto de grado, y les valió la máxima calificación en su titulación de cartógrafas por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República.